Con más de dos décadas de experiencia, Francisco Benítez Iglesias ha desarrollado una trayectoria consolidada en el ámbito de la arquitectura aeroportuaria, liderando proyectos de gran escala tanto en España como a nivel internacional. Como fundador y director de FBarquitectura, ha promovido una forma de trabajo donde la excelencia técnica convive con un fuerte componente humano. El estudio se articula sobre la base de la cercanía, la colaboración activa y la confianza mutua, generando equipos flexibles y comprometidos que responden con solvencia a los desafíos de cada proyecto.

«Nuestros proyectos comparten claridad espacial, funcionalidad y luz natural»

 

¿Qué te llevó a querer ser arquitecto?
Desde niño me atrajo la arquitectura gracias a mi padre, aparejador. Me enseñó a entender cómo un dibujo podía convertirse en un edificio real y cómo la construcción transforma el espacio. Con el tiempo descubrimos que la arquitectura proyectual reunía su pasión por la obra y mi interés por diseñar los espacios que recorríamos juntos.

Fundaste en 2002 tu propio despacho en Madrid, tras varios años en Técnicas Reunidas. ¿Cómo ha evolucionado el estudio en estas décadas?
Fundé el estudio en 2002, tras mi etapa en Técnicas Reunidas. Comenzamos con pocos recursos, un equipo reducido y mucha ilusión. Hoy contamos con un espacio de trabajo lleno de maquetas, pantallas y materiales, y un equipo consolidado. Hemos pasado de diseñar edificios a diseñar sistemas, flujos y experiencias. Sin embargo, la profesión ha evolucionado con mayor carga burocrática y fiscal, complicando el desarrollo del trabajo.

¿Qué características arquitectónicas son comunes en todos vuestros trabajos?
Nuestros proyectos comparten claridad espacial, funcionalidad y luz natural. Buscamos que la arquitectura se explique por sí misma y que oriente al pasajero. Creamos espacios confortables, eficientes y duraderos, combinando arquitectura permanente con entornos comerciales cambiantes. Diseñamos infraestructuras robustas y flexibles que permiten la renovación sin afectar a las operaciones.

Tenéis una trayectoria consolidada en el ámbito de la arquitectura aeroportuaria. ¿Qué caracteriza este tipo de espacios en los que se fusiona comercio, restauración, transporte y logística?
Un aeropuerto puede entenderse como una miniciudad, un pequeño mundo con sus propias normas, ritmos y ciudadanos temporales, tiene calles, plazas, comercios, aparcamientos, industrias y zonas verdes, y una logística tremendamente compleja.
La clave está en la precisión con la que aplicamos nuestro conocimiento y experiencia, todo debe funcionar H24 y cada metro cuadrado tiene un papel dentro de una coreografía milimétrica, que paradójicamente ocultamos al pasajero. El viajero tiene que sentir fluidez, calma, orientación, y lograr ese equilibrio entre complejidad y serenidad es el gran reto.
Por supuesto también nos ocupamos del factor simbólico; un aeropuerto es la primera y la última impresión de una ciudad o de un país, más que un edificio, es una carta de presentación, intentamos que cada proyecto cuente algo sobre el lugar que representa.
Existe una gran complejidad para satisfacer, a la vez, todas las necesidades y características de la infraestructura y aquí indico algunas sin pretender ser exhaustivo:
Flujos de pasajeros, maletas, y mercancías: trazamos itinerarios legibles, diferenciando Lado aire y tierra, puntos de decisión visibles, tiempos de recorrido controlados, y la red oculta del sistema de transporte de equipajes que discurre sin cruzarse con el pasajero.
Zonas comerciales: integramos centros comerciales de tiendas y restauración, aportando valor al flujo, con vistas abiertas, fachadas activas y nodos de alta permanencia, antes de los filtros y en las salas de embarque, para maximizar el intercambio comercial sin entorpecer las operaciones.
Necesidades operativas; diseñamos para H24 con funcionamiento total del aeropuerto y a ser posible sin que el pasajero se percate, realizando accesos técnicos independientes, faseados de obra interminables y reservas de crecimiento sin parar el aeropuerto.
Seguridad de fronteras; pasillos estériles, control de pasaportes escalables, segregación Schengen / no Schengen y rutas claras de inadmitidos, todo con visibilidad natural para vigilancia no invasiva.
Seguridad contra incendios; buscando un equilibrio entre grandes espacios abiertos y llenos de luz, con el cumplimiento prescriptivo de la normativa contra incendios, que busca lo contrario, y lo conseguimos mediante estudios prestacionales que nos permiten proyectar grandes volúmenes arquitectónicos, sin que los tiempos de evacuación de pasajeros se vean comprometidos.
Servicios al pasajero: confort acústico y lumínico, asientos electrificados, Wifi universal, áreas de descanso para familias y PMR, arte local y arquitecturas bioclimáticas para bajar las pulsaciones del pasajero, y gran presencia de tecnología que acompaña al usuario con información en tiempo real y accesible.
En definitiva, nuestro reto es armonizar toda esta orquesta de premisas en una arquitectura consensuada con los equipos multidisciplinares y con nuestros clientes.

Renovación Aeropuerto de Tenerife Sur

¿Qué importancia tiene la experiencia de usuario en este tipo de proyectos?
La importancia del usuario es fundamental, manejamos abundantes informes sobre la experiencia del viajero y es tan importante como la del propio vuelo. Pocos pasajeros entienden de arquitectura, pero todos recuerdan cómo se sintieron en un espacio; si era agradable, si se orientaba fácilmente, y si el ambiente les transmitía calma o estrés.
En los aeropuertos, diseñamos para seres humanos en movimiento, a menudo cansados, emocionados o con prisa, por eso, tratamos de que la arquitectura sea empática, que les guíe de forma natural, y les acompañe facilitándoles todos los servicios que necesiten, solemos decir que si alguien llega en transporte público o aparca su coche, cambia de planta, pasa por varios control de seguridad, recorre interminables pasillos, sin perder el buen humor, y el aliento, es posible que exista un arquitecto detrás haciendo su trabajo con sensibilidad.

¿Cuáles son las claves para convertir cada proyecto en un espacio que sirva para conectar personas?
Convertir un proyecto en un espacio que conecta personas exige diseñar entornos legibles, amables y eficientes, donde flujos, luz, instalaciones y materiales trabajen de forma coherente para facilitar el movimiento y la interacción.

Estáis finalizando el proyecto constructivo para la Renovación del Aeropuerto de Tenerife Sur. ¿Qué podéis avanzar de este trabajo?
La renovación del Aeropuerto de Tenerife Sur combina técnica, paisaje e identidad. Hemos proyectado una terminal luminosa que dialoga con el entorno y la luz atlántica. La rambla comercial, protegida del viento y abierta al clima suave, conecta la ciudad con la terminal. Un talud verde con especies autóctonas une aparcamiento y edificio, mientras un gran muro cortina llena de luz natural la zona de llegadas. El proyecto elevará el estándar aeroportuario de las islas al nivel de grandes capitales.

En el estudio también desarrolláis otro tipo de proyectos como los nuevos Juzgados de Móstoles. ¿Qué objetivos os habéis fijado para este gran proyecto?
En los nuevos Juzgados de Móstoles buscamos transmitir serenidad e institucionalidad. El edificio se organiza con estructura racional y hormigón blanco, combinando robustez y ligereza. La luz natural está controlada para generar equilibrio y confort. Los flujos segregados garantizan seguridad y privacidad: jueces, detenidos y testigos nunca se cruzan. Las áreas técnicas funcionan sin interferir con el ciudadano. El resultado es un edificio moderno, seguro, legible y adecuado a su función pública.

¿En qué otros trabajos estáis inmersos?
Además de aeropuertos, desarrollamos intercambiadores, sedes judiciales y espacios comerciales muy diversos. Nos interesan las tipologías que conectan personas, lugares y tiempos. Exploramos entornos híbridos donde se combina trabajo, ocio y tecnología. Creemos en una arquitectura flexible, capaz de adaptarse a los cambios acelerados de la sociedad.

¿Qué beneficios os aporta la internacionalización de vuestra actividad?
La internacionalización nos aporta nuevas culturas, métodos de trabajo y marcos regulatorios que enriquecen nuestra práctica. La arquitectura española es valorada en el exterior. Nuestro estudio es cosmopolita, con un equipo diverso y altamente preparado. La mezcla de culturas potencia la creatividad y la resolución de problemas, generando una arquitectura internacional proyectada en equipo, con rigor, sensibilidad y entusiasmo.

Sala VIP Cibeles – Aeropuerto de Madrid

Terminal de Autobuses T4 Barajas (Madrid)

Juzgados de Móstoles (Madrid)

Food Market Aeropuerto de Palma (Mallorca)

Food Market Aeropuerto de Palma (Mallorca)

Giraffe en Aeropuerto de Tenerife Sur