El antiguo Convento de Sant Agustí Vell se empezó a construir en 1349 y se finalizó en torno a 1506. En la actualidad, el conjunto arquitectónico se emplaza en el Mercado del Borne. Consta de tres plantas y alberga la sede del Archivo Fotográfico de Barcelona, el Museo del Chocolate y el nuevo espacio de referencia para jóvenes emprendedores de Barcelona Activa, proyectado por 118 Studio, además de un bar y una sala de exposiciones en el claustro.

La percepción de vivir en un mundo de cambios políticos, sociales, ambientales y tecnológicos conduce progresivamente a un nuevo tipo de sociedad. Respondiendo a las necesidades emergentes de las nuevas generaciones, se crean iniciativas como “Joves Jo+” de Barcelona Activa. El programa forma parte del Ayuntamiento de Barcelona y ofrece formación, orientación laboral y acompañamiento a los jóvenes para la búsqueda de empleo y la mejora profesional.

Para la realización del proyecto, 118 Studio ha tenido en cuenta el entorno social actual y ha analizado los nuevos esquemas de trabajo y las herramientas pedagógicas para diseñar un espacio poco convencional dentro de un convento del siglo XVI.

Respetando la arquitectura original, el equipo de 118 Studio ha creado una tipología de espacio con un diseño contemporáneo y atractivo para fomentar la colaboración, la creatividad y la innovación. El espacio sobre el que han trabajado es una planta rectangular de más de 700 metros cuadrados marcada por los arcos del techo y los ventanales de la arquitectura de un edificio histórico.

La planta alberga la zona de recepción, tres aulas de formación, un espacio de trabajo para técnicos, dos salas de reuniones y una zona video currículum con un croma (técnica audiovisual que reemplaza el área que ocupa un color por una imagen fija o una imagen en movimiento).

La recepción está presidida por un muro construido con falso hormigón que acoge dos grandes pantallas táctiles de ochenta pulgadas dispuestas en forma vertical y un conjunto de cajas de luz que proyectan mensajes positivos.  También dispone de una zona de taquillas y unas estaciones de trabajo junto a la ventana diseñadas y construidas a medida por 118 Studio.

El protagonista por excelencia del proyecto es un pasillo de más de treinta metros de largo. Es el eje central desde el que se accede a los doce servicios distintos que ofrece el área. Esta ordenación facilita a los jóvenes la conexión con los distintos puntos de reunión y formación.

La nota distintiva que acapara todas las miradas es la proyección de los colores del arco iris a ambos lados del pasillo. En el lado derecho encontramos cristales teñidos en rojo, naranja, amarillo, verde, añil, azul y violeta que simulan la descomposición de la luz a través de un prisma. En el margen izquierdo se ubican unas cajas de luz que cumplen la función de señalética del equipamiento y que han sido diseñadas y fabricadas por 118 Studio.

Para completar el proyecto, se construyó a medida una gran zona de bancadas y taquillas de más de quince metros de largo en roble natural que aporta calidez y funcionalidad. Se reforzó la iluminación del pasillo con focos wall wash de OM Light que permiten realzar la visión de los arcos del techo.

El diseño de la planta cuenta con un gran espacio abierto y polivalente de 122 metros cuadrados en los que el estudio ha dado prevalencia a los detalles con la intención de fomentar la inclusión y la interacción entre los usuarios. Está construido con paneles móviles entre columnas que permiten organizar tres actividades distintas simultáneamente.

La zona está presidida por el “mur comparteix”, también diseñado por el estudio. Es de grandes dimensiones e integra una caja de luz, una pantalla, una pizarra y un tablón de anuncios para presentar proyectos y compartir experiencias.

Junto al muro se ha instalado un phone booth de Resol que simula las cabinas de teléfono británicas y un meeting pod de la firma Alea Office totalmente insonorizado para poder realizar entrevistas.

En este espacio, se fabricaron a medida dos grandes mesas altas que incorporan un arco de madera que se integra de forma armónica en la arquitectura de la ventana del edificio.  Así se aprovecha la entrada de luz natural y pueden ser usadas de forma individual o colectiva como estaciones de trabajo. Están totalmente electrificadas e incorporan elementos tecnológicos como cargadores inalámbricos.

El broche final al espacio lo aportan los distintos elementos de mobiliario. Resaltan dos asientos azules tipo “frame” en tejido fono absorbente que emulan el marco de una cámara Polaroid, diseñados y fabricados por 118 Studio.

Los sofás electrificados QBot de M.Arte Design, las butacas Round Chair de La Granja Design  acompañadas de mesas Lan de Inclass, los puffs Atay de Vergés Design y los puffs apilables Medusa de Dile Office que dan un toque lúdico al conjunto.

Para el resto del mobiliario se confió en las sillas de Enea Design. Los taburetes escogidos son de Vondom y la mayoría de las mesas de la firma italiana Alea Office combinadas con algunas piezas de Kinnarps. El resto del mobiliario ha sido realizado a medida por 118 Studio.