Borgos Pieper ha reinventado la Plaza de la Magdalena con un nuevo hotel cinco estrellas que fusiona lujo contemporáneo e integración urbana. El Radisson Collection Hotel Magdalena Plaza Sevilla surge de la transformación de dos edificios existentes y la recuperación de una plaza histórica en pleno centro de Sevilla, logrando un equilibrio entre rentabilidad, diseño arquitectónico y revitalización urbana. Este proyecto no solo amplía la oferta turística de alto nivel en la ciudad, sino que también devuelve a los sevillanos un espacio público de calidad en un entorno patrimonial único.
Con una arquitectura de cuidada discreción y precisión, el diseño del hotel rinde homenaje al contexto histórico a la vez que aporta una estética actual. Borgos Pieper, estudio con sede en Barcelona y Londres, concibió una intervención que combina lenguaje contemporáneo y respeto por el patrimonio local, adaptándose a las estrictas normativas del casco antiguo sevillano. La fachada de líneas elegantes emplea materiales atemporales –como piedra natural y detalles de bronce– integrándose armónicamente en la plaza peatonal circundante.
La base del edificio cuenta con una pérgola de aluminio anodizado color bronce que une las dos estructuras preexistentes, en guiño a los toldos tradicionales que dan sombra en las calles españolas . “La arquitectura puede ser discreta y, aun así, muy precisa. En este proyecto se buscó un equilibrio entre la escala del lugar, la vida urbana y las necesidades de un hotel de alta gama”, explica Etienne Borgos, cofundador de Borgos Pieper, al describir la visión detrás del diseño.
La apariencia clásica de la fachada contrasta con un interior de diseño plenamente contemporáneo. La distribución interna revela una cuidada interacción entre elementos orgánicos y geométricos, conjugando lo antiguo y lo nuevo en el espacio. En el edificio Magdalena, pasillos curvilíneos de paneles blancos envuelven una escalera central bañada por luz cenital; en el edificio Rioja, a partir de la primera planta, la distribución gira en torno a un patio acristalado que inunda de luz natural el núcleo del edificio, donde un arce japonés introduce el verdor de la plaza en el hotel.
En el interior, el hotel ofrece 89 habitaciones de lujo y suites, incluyendo cuatro suites en ático con amplias terrazas privadas, además de gimnasio, piscina en la azotea, salas de tratamiento, así como dos restaurantes exclusivos a nivel de calle. Todos estos espacios han sido pensados para dialogar con la ciudad, abriendo sus terrazas y áreas comunes a la vida urbana de Sevilla. La propuesta gastronómica, integrada en la planta baja, incluye Eneko Basque (dirigido por el chef Eneko Atxa, galardonado con cinco estrellas Michelin) y el restaurante mediterráneo Calíope; ambos cuentan con un diseño singular y conexión directa con el entorno gracias a ventanales abiertos hacia la plaza
La verdadera singularidad del Radisson Collection Magdalena Plaza radica en cómo trasciende el concepto tradicional de hotel para convertirse en una pieza urbana estratégica. Al recuperar una plaza anteriormente degradada y eliminar el tráfico rodado de su entorno, el proyecto ha revitalizado un espacio emblemático del centro sevillano, incorporando nuevo arbolado y zonas peatonales que invitan a la ciudadanía y a los visitantes a disfrutar del lugar. Además, el conjunto ha sido diseñado bajo altos estándares ambientales: funciona con energía renovable, consume un 40% menos de agua que un edificio convencional y ha obtenido la certificación LEED Oro, siendo el primer hotel de España en lograr este nivel de sostenibilidad. De este modo, lujo y responsabilidad medioambiental se conjugan, aportando valor añadido al entorno histórico.
El hotel se abre a la ciudad: sus accesos, terrazas y usos en planta baja aportan actividad al nivel de la calle, borrando la frontera entre el establecimiento y la vida cotidiana de Sevilla. “Un hotel debe funcionar bien económicamente, pero también aportar calidad arquitectónica y mejorar su entorno inmediato. Es ahí donde el proyecto adquiere sentido a largo plazo”, reflexiona Etienne Borgos, subrayando que rentabilidad y mejora urbana van de la mano en la visión de Borgos Pieper. En suma, la Plaza de la Magdalena renace como un espacio de encuentro y el hotel, operado bajo la marca Radisson Collection, se consolida como un destino de lujo integrado plenamente en la trama histórica de la ciudad, demostrando cómo arquitectura, negocio y ciudad pueden conjugarse para generar valor duradero.




