Con un diseño que rechaza los códigos tradicionales de las joyerías -espacios oscuros, solemnes y poco accesibles-, Juancho González transforma un local reducido en un entorno luminoso, amable y sofisticado.

El interiorista Juancho González ha realizado la reforma integral de una joyería ubicada en Lorca (Murcia). La intervención ha convertido un local oscuro, reducido y con una planta superior en desuso en un espacio amplio, acogedor y con una marcada identidad contemporánea.

El proyecto ha tenido un objetivo doble: ampliar visualmente el espacio y generar una atmósfera cercana que invite a entrar sin la sensación de solemnidad o intimidación típica de algunos establecimientos del sector.

Para lograrlo, el equipo apostó por abundante luz natural acompañada de una paleta de tonos claros de inspiración pétrea, que ayudan a duplicar la sensación de amplitud, y por el uso de madera noble de iroko. Este material, cálido y natural, se combina con acabados y diseños a medida que elevan la experiencia del cliente.

Apertura espacial y luz natural

Uno de los hitos de la reforma ha sido la apertura del antiguo muro de la escalera, originalmente cerrada, lo que ha permitido ganar profundidad y bañar de luz natural toda la zona comercial. Para integrar la columna central —un elemento estructural que no podía eliminarse— se diseñó un mostrador circular a medida en madera de iroko, que actúa como núcleo funcional y favorece la circulación fluida de los clientes.

La iluminación también juega un papel protagonista. Además de iluminación indirecta y focal, Juancho González ha diseñado unas luminarias a medida, que resiguen las formas curvas del mostrador, realizadas en madera y tejidos naturales, elementos que suman calidez y carácter sin restar protagonismo a las piezas expuestas.

Una zona vip al estilo suite de hotel de lujo

En la planta superior, antes infrautilizada, se ha creado un espacio VIP exclusivo para atención personalizada, con interiorismo inspirado en las suites de los hoteles de cinco estrellas. Este ambiente, íntimo y sofisticado, presenta una paleta neutra con detalles dorados y un elemento distintivo: un papel pintado en el techo foseado con un patrón de grullas doradas sobre fondo oscuro, que añade un toque de lujo y carácter.

Un nuevo lenguaje de diseño en joyerías

No quería caer en el convencionalismo que asocia las joyerías a espacios oscuros con una identidad cerrada; queríamos potenciar la luz natural y la sensación de amplitud del local al máximo, así como generar un espacio donde el cliente se sienta muy a gusto y pueda ver bien los relojes y joyas expuestos”, explica Juancho González.

El resultado es una joyería luminosa y atractiva, de diseño atemporal, un entorno cálido y elegante que redefine la experiencia de compra en el sector de la alta joyería.

Superficie local: 39 m2 planta baja + 26 m2 planta superior

Fotografías: Adam García Photo