Salvador Pérez-Arroyo
Salvador Pérez-Arroyo (Madrid, 1945) es arquitecto por la ETSAM y catedrático por la University College of London. Su obra ha obtenido, entre otros, el Premio Asturias de Arquitectura, Premio Acieroid de Construcción en Acero, Premio Anual de Arquitectura dela Ciudad d eMadrid y Premio Nacional de Arquitectura de la CEOE. Como arquitecto es el responsableen Madrid de la Casa de la Panadería, el parque de las Delicias, el Planetario y el auditorio de la Casa de Campo, así como de muchos proyectos de viviendas y de restauración, campo en el que participó en la redacción y firma de la Carta Internacional de la Restauración (2000).“Tengo conciencia de ser un arquitecto medio”
¿Por qué decidiste dedicarte a la arquitectura?
Era una opción interesante más pero podría haber hecho otras cosas no creo en las vocaciones únicas. Tengo conciencia de ser un arquitecto medio. Veo la llamada profesión como una vía al conocimiento y todas las vías son válidas.
¿Qué te influyó más en tu etapa como estudiante de arquitectura en la ETSAM?
La situación política, la falta de libertad, la capacidad que teníamos para cambiar la sociedad. Todo esto te impregna y te hace entender el poder de transformación de las ideas.
Tu labor como docente te ha llevado en varias ocasiones lejos de nuestras fronteras. ¿Cómo se valora la arquitectura española desde la distancia?
Las mejores escuelas se interesan por nuestra arquitectura pero nada por nuestro sistema pedagógico. Incluso desaconsejan venir a nuestro país. Somos muy triunfalistas y no aceptamos la realidad, hoy las grandes figuras de la arquitectura no son nuestras. No se puede negar el gran nivel medio de la arquitectura española en un lugar, si olvidamos la crisis actual, de gran dinámica constructora. Pero debemos aceptar que no somos líderes, creadores de escuelas o tendencias que sigan otros países. Alemania , Italia, Inglaterra ,los países Nórdicos, Holanda han dominado la historia reciente cada uno en su momento. Nosotros no hemos tenido tiempos comparables a ellos. ¿Quién es nuestro Mies o quién nuestro Le Corbusier o quien nuestro Foster, Koolhas o Zaha Hadid? Suelo leer las historias de la arquitectura que se han editado en los cincuenta, sesenta, etcétera y los arquitectos nacionales más citados en el exterior son Candela y Calatrava. Cada uno en su momento pero son los que más han trascendido el circulo de iniciados y han saltado a la cultura general media. Es curiosa la proximidad entre los dos; ambos son estructuralistas, gente que diseña desde la estructura sin demasiada ideología.
Fisac empieza a ser descubierto con pasión, Sota no existe, Oiza tampoco. Moneo ha tenido su momento como Miralles pero no han superado la presencia mediática de Zaera que no es un arquitecto español (me refiero a su formación). Nuestros arquitectos nunca han sido líderes en opinión, en ideas revolucionarias, transformadoras (Archigram, Tendenza, Situacionismo, Clasicismo, etcétera) en cambio hemos seguido mansamente cada movimiento que llegaba desde el exterior.
“Las mejores escuelas internacionales se interesan por nuestra arquitectura pero nada por nuestro sistema pedagógico”
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| Bloque de viviendas en Oviedo |
Casa de la Juventud en Las Rozas (Madrid): arquitectura difusa, borrosa, llena de ambigüedades y que es capaz de abrir nuevas potencialidades | Equipamiento deportivo en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, que pretende relacionar a sus usuarios con la naturaleza, ofrecer una vía de escapa del ambiente en el que se mueven |
En el año 2000, participaste en la redacción de la nueva carta internacional de la Restauración. ¿Qué es lo que más te interesa de este ámbito?
En la actualidad estoy restaurando la Basílica de Palladio en Vicenza. Trabajo en Venezia, en Milán… Italia en este campo es muy potente por razones obvias. Me interesa la compatibilidad, las intervenciones lights reversibles. Saber leer la historia en la materia, etcétera.
La construcción industrializada así como el diseño industrial son otras dos de tus áreas de interés…
Creo que la industria de la mano de la ciencia y su aplicación son la única arma de trasformación que puede hacer viable un mundo súper poblado.
En estas décadas de actividad profesional, ¿qué valores arquitectónicos se han mantenido constantes?
Todo cambia por suerte, aunque no sé si de un modo “Lampedusa”. Probablemente no somos conscientes de la disolución como un azucarillo de aquella imagen del arquitecto gran demiurgo y poderoso defensor de un amplio terreno. Un mundo complejo permite pequeñas áreas de movimiento, la realidad es fragmentada y muy compartida e interdependiente. Las alas de una mariposa en Delhi pueden crear una nueva escuela de arquitectura en Berlín o Barcelona. La cultura es como la humanidad, internacional. Lo local tiene el valor de las especies en frascos de formol. Nos gusta verlas y quitarles el polvo mientras no se conviertan en el cadáver de la madre de Perkins en Psicosis (es decir, una justificación para el asesinato). Por otro lado, la capacidad de integrar culturas e ideas es mejor y más potente hoy día. Nuestro futuro es una gran sopa cultural de ideas mestizas, una nueva Odisea a lo Derek Walcott.
“La industria de la mano de la ciencia y su aplicación son la única arma de trasformación que puede hacer viable un mundo súper poblado”
La primera es abolir todos los sistemas de control normativo y permitir la experimentación desde el mercado como un sistema de regulación. Hoy en tiempos de crisis es un buen momento para que la imaginación y la inteligencia trabajen. Al mismo tiempo hay que exigir metas de compatibilidad ambiental, reciclabilidad, y alto valor industrial. Debe prohibirse la obra artesana y limitarla a construcciones para “ricos”. La vivienda no debe utilizarse como sector de absorción de mano de obra sino como plataforma para crear industrias con poder de exportación. El espacio debe ser un gran soporte de tecnología y de medios de comunicación y al mimso tiempo un medio de conexión con la naturaleza.
La Casa de la Juventud en Las Rozas juega con las geometrías y los materiales. ¿Qué objetivo querías lograr con este proyecto arquitectónico?
Me interesa conseguir una arquitectura difusa, borrosa, llena de ambigüedades y que abra nuevas potencialidades.
Actualmente en construcción se encuentra el equipamiento deportivo en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. ¿Qué caracterizará a este equipamiento?
Es un edificio que pretende relacionar a sus usuarios con la naturalez, ofrecer una vía de escape del ambiente en el que se mueven, así como hacer del hospital un punto de normalidad mixta y, por supuesto, funcional.
En Oviedo habéis realizando el proyecto para construir once bloques de viviendas. ¿En qué ha consistido?
El proyecto ha consistido en la construcción de once torres en Oviedo. Las viviendas están apoyadas en una plataforma que tiene debajo el tren, los edificio están sobre pilares en apoyo de neopreno. Los edificios tienen una estructura de piel e interior flexible. Cabe destacar, que hemos conseguido
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