blogs

Otxotorena Arquitectos

foto

Arquitecto por la Universidad de Navarra, Juan M. Otxotorena ha sido desde 1994 a 2009 director de la Escuela de Arquitectura de Pamplona, donde sigue desarrollando su labor como profesor y director del Departamento de Proyectos.

Implicado en la actividad editorial al frente de T6) ediciones, dirige diversas revistas y colecciones de libros especializados además de ser autor de varios de ellos. Otxotorena es autor de proyectos emblemáticos como la Nueva Sede del Parlamento de Navarra y edificios tan diversos como el Ayuntamiento de Egüés, colegios, residencias geriátricas y polideportivos como los de Estella y Olazagatía.

"Hay un objetivo fundamental en cada proyecto, ‘acertar’ con lo que se espera de él"

¿Qué te llevó a querer convertirte en arquitecto?
Siempre me sentí vaga pero fuertemente atraído por lo creativo y lo gráfico. No obstante, el último empujón fue de mi padre. Se lo debo a los consejos que me dio, un día en que le confié mi perplejidad y desorientación, ya cerca del momento de la definitiva elección de carrera.

¿Qué te influyó más de tus años de formación?
Seguramente lo que más me influyó fue el ambiente de la Escuela, completamente nuevo, abierto y fascinante; y casi hasta cosmopolita, para mí que —por así decir— ‘venía del pueblo’. Y en él, un profesor: Javier Carvajal. Enseguida me sentí espoleado y transportado por su clase humana, su ilusión pedagógica y su pasión por la arquitectura. Siempre me admiró su capacidad de contagiar y transmitir entusiasmo a sus estudiantes, y le estoy profundamente agradecido por su magisterio.

¿Cuál fue la clave para asentar tu estudio en Pamplona?
Vine a estudiar a Pamplona; y al acabar me involucré en la vida de la Escuela, donde continúo como profesor. Me quedé a hacer la tesis y me incorporé a la carrera académica. Luego fui poco a poco abriéndome camino en el terreno profesional, con mucha lucha: a base de concursos, lo mismo que tantos colegas de mi época.

01 02
Centro Termal Aquavox en el caso antiguo de Pamplona
Ermita de la Virgen de la Antigua en Alberite, La Rioja

¿Qué valores arquitectónicos consideras que expresan tus diferentes proyectos?
Trabajo con base en parámetros de orden, rigor, racionalidad, prudencia y sentido de la responsabilidad que considero obligados, casi evidentes y comunes a todos los arquitectos; y, al mismo tiempo, ilusionado con el manejo de formas y espacios, dicho en términos ya algo ‘antiguos’ pero aún familiares.

¿Qué objetivos te planteas a la hora de abordar un nuevo proyecto?
Hay un objetivo fundamental e inmediato en cada proyecto que denominaría ‘acertar’ con lo que se espera de él, en sentido amplio: aunque nunca se formule de modo expreso. Me refiero también, por supuesto, a lo que “ha de esperarse” de él; cosa que incluye, a menudo, ir más lejos que el propio cliente en sus pretensiones. Y este objetivo está relacionado con el de hacer un trabajo del que no me avergüence: que intente estar a la altura de las metas de calidad y solvencia que me he fijado, en general, para mi tarea.

¿Qué intentas transmitir a través de tu arquitectura?
Me gustaría pensar que ofrezco buenas soluciones, muchas veces menos evidentes de lo que parece, a los problemas que se me plantean en cada ocasión: programas, emplazamientos, retos conceptuales, disponibilidades de presupuesto... No obstante, entiendo siempre mi trabajo como uno más dentro de un conjunto relativamente amplio. Supongo que, de hecho, sugiere su pertenencia al esfuerzo de toda una legión de gente que se empeña en lo mismo y en idénticas claves, con un margen de maniobra casi siempre medidísimo. Seguramente somos menos originales y diferentes de lo que a veces creemos.

“Trato de ofrecer buenas soluciones, muchas veces menos evidentes de lo que parece, a los problemas que se me plantean”

Muy implicado en el ámbito de la docencia, siendo hasta 2009 director de la Escuela de Arquitectura de Pamplona, ¿qué visión tienes sobre los nuevos arquitectos que se han formado en Navarra?
La Escuela de Navarra tiene fama de formar muy bien a sus estudiantes. Lleva 50 años de brega, y esto hoy ya no es común. Siempre tuvo un número de alumnos relativamente reducido y un claustro mixto, con docentes invitados y visitantes de talla; y eso le ha permitido combinar exigencia y esfuerzo con un clima de cercanía y buen trato entre profesores y estudiantes. Tengo la impresión de que ha mantenido en todo momento la ambición y el nivel de sus aspiraciones, sin perder la cara a la vertiginosa transformación del panorama. Nunca se resignó a ser un centro docente de perfil provinciano, de aire acomodado y de miras cortas. Y es una Escuela en la que se trabaja, en el sentido más pleno de la expresión.

¿Consideras que existe una arquitectura navarra como tal o prefieres alejarte de los localismos?
No creo que exista tanto una arquitectura navarra reconocible como tal, cuanto un creciente número de arquitectos navarros que van conquistando progresivas cotas de reconocimiento, nacional e internacional. Pamplona ha sido durante bastantes años la más pequeña de las ciudades con Escuela de Arquitectura; y esto hace que en Navarra haya una concentración de arquitectos especialmente alta, con el consiguiente incremento de la competitividad; y que sea exportadora. Por lo demás, la arquitectura local encuentra una referencia muy sólida en figuras tan reconocidas y unánimemente admiradas como Sáenz de Oiza y Moneo. Su imagen se forja al calor de su notable prestigio, ya casi mítico. Pero no creo que quepa encontrarle otro tipo de rasgos identificables, visuales o más concretos, fuera de su ambición y la tradición de la calidad de su construcción.

Has realizado todo tipo de proyectos, desde una ermita a edificios para el deporte, viviendas, la sede para el Parlamento de Navarra o arquitectura sanitaria y para la educación...
Suelo tender a pensar que nunca he elegido los temas de trabajo que me han ocupado, que he ido afrontando lo que me ha ido viniendo. Pero, cuando lo hago, me acuerdo de un amigo —cuyo criterio respeto mucho— que acostumbra a decir que “cada uno acaba haciendo la arquitectura que se merece”. Tengo esta frase, tan cruel y por momentos desconcertante, como agazapada detrás de la oreja. Sería para pensarlo: puede sin duda interpretarse en el sentido de que las trayectorias no son casuales; y se construyen, en sus diversos aspectos, a base de intenciones tácitas traducidas lentamente en resultados, debido al tesón y la insistencia del sujeto. En todo caso, veo el futuro muy incierto; y siempre he optado en bastante medida por lo que llamaríamos ‘vivir al día’, tanto en lo relativo al trabajo del estudio cuanto pensando en los destinos generales de la arquitectura como oficio y como arte.

“Serán cruciales la eficiencia integral de la gestión del territorio, la reversibilidad de su ocupación coyuntural y la flexibilidad, versatilidad
 y durabilidad”

¿Hacia dónde crees que se dirige la arquitectura en los próximos años? ¿Qué tipo de proyectos nos vamos a encontrar?
La historia se ha acelerado mucho y es muy difícil hacer pronósticos serios. Sin ir más lejos, hoy nos encontramos sumidos en una crisis terrible y de consecuencias devastadoras que, en rigor, nadie predijo con eficacia. Las cosas evolucionan a una velocidad de vértigo. Las modas de hoy mañana han caducado; y hasta esta lógica de las modas, según las vemos y vivimos ahora, podría tener los días contados. La arquitectura experimenta a fondo, últimamente, la fascinación de lo virtual y lo inmaterial: la de lo espectacular, lo icónico y lo efímero; pero supongo que terminará recalando en las diversas dimensiones de su originario anclaje en la realidad física. Un anclaje que, queramos o no queramos —dada nuestra dimensión corpórea—, comparte con nosotros mismos en términos de extrema radicalidad. Creo, en suma, que estamos viviendo los últimos estertores de una actitud experimental de amplio espectro, ya más que estudiada: una actitud dominada por la lógica de los excesos, después de la cual volverá cierta calma. Y traerá una nueva atención a valores tan sólidos como la eficacia, la disciplina, la sostenibilidad, la preservación del medio, la economía de medios, etc. Y hay algunos paradigmas llamados a tener un creciente protagonismo como, por ejemplo: la eficiencia integral de la gestión del territorio, la reversibilidad de su ocupación coyuntural y la propia flexibilidad, versatilidad y durabilidad de la arquitectura. No obstante, nada volverá a ser como antes: no nos vale para imaginar el futuro, ni siquiera el futuro inmediato, la memoria de lo anterior. Y toda aparición de nuevos programas, usos o materiales está llamada a revolucionar el panorama de manera drástica, lo mismo que los hitos significativos que puedan alcanzarse en el desarrollo de las tecnologías del transporte o de la generación y dispensación de energía.

 ¿Qué caracteriza el nuevo centro termal Aquavox en el casco antiguo de Pamplona?
El proyecto se apoya en dos argumentos fundamentales. Por una parte, el diseño gira en torno al esfuerzo de obtener una iluminación natural suficiente para el conjunto de los espacios interiores del edificio: de hecho, trata de hacer de la necesidad virtud, habida cuenta de las dificultades y constricciones del emplazamiento. Y, en segundo término, arranca de un principio de sectorización del volumen según lotes longitudinales perpendiculares a las calles, que tratan de seguir las directrices del PEPRI; de ahí se deduce la idea que rige el planteamiento de la sección del bloque principal del edificio como una sección compacta que agrupa y relaciona sus espacios de mayor significado y tamaño.
La idea redunda en la disposición de un gran contenedor lineal que evoca el volumen propio del antiguo frontón, atraviesa la parcela de lado a lado, y acumula los espacios de mayor entidad del programa de necesidades, y en especial las piscinas generales y las relacionadas con los usos termales, a los que quiere proporcionar un grado extraordinario de atractivo y confort. Ella permite dar a estos espacios alturas no necesariamente uniformes y, en su caso, mayores de las mínimas establecidas para una planta convencional. Además, facilita su intercomunicación funcional, espacial y visual.


 ¿Qué objetivos te planteaste para la Ermita de la Virgen de la Antigua en Alberite, La Rioja?
El proyecto trata de atenerse en todo momento a las prescripciones del programa de necesidades, que remite al carácter y las condiciones de uso típicas de este tipo de edificaciones: en su entorno inmediato, están al servicio tanto de prácticas devocionales privadas cuanto de las tradicionales romerías populares. Este es un ingrediente determinante del planteamiento, ya que obliga a prever importantes afluencias de gente en momentos aislados.
Por otro lado —en segundo término—, el diseño atiende a las determinaciones geométricas y de orientación y topografía propias de la parcela, situada a media ladera ante un barranco relativamente pronunciado a la salida del pueblo, y caracterizada por el atractivo y la amplitud de sus vistas.
Por fin, se parte en este caso de una premisa añadida fundamental: la necesidad de integrar en el diseño una arquería de piedra preexistente, llamada a asumir su protagonismo en la forma y percepción del edificio. Se trata de una arquería de piedra previamente rescatada de un derribo y conservada en la localidad; se pretendía así reutilizarla y volver a ponerla en valor.

03¿En qué consistirá el edificio de Económicas y Másters de la Universidad de Navarra?
La ambición de la concepción del nuevo diseño redundó desde el inicio, en atención a la evolución y las nuevas demandas de la enseñanza universitaria, en la opción por la disposición de amplios espacios de trabajo abiertos para los alumnos, a modo de vestíbulos generosos en que cupiera el desarrollo libre e informal de diversas actividades del tipo de estudio individual o en grupo, discusiones de casos, consultas de internet, etc.
Desde el punto de vista de las condiciones de forma del edificio, destaca sin duda su intensa relación de proximidad y aun contacto físico con el de Derecho. Además, se deseaba respetar en la medida de lo posible la cuidada campa verde que actualmente desciende suavemente hacia el río ante este edificio y forma parte, con un grado de protagonismo bastante especial, del patrimonio visual y ambiental del campus.

ir-a-proyectos

Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE

FINALIZA LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO PABELLÓN DE DEPORTES Y LA PISTA DE PATINAJE DE OLOT

Tags: Navarra Otxotorena Arquitectos Pamplona


Añade la sección a tus redes sociales
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Banner
Banner
Banner
Publicaciones
Eventos 2012
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
  • Vía Construcción
Artículos