aldayjover
aldayjover arquitectura y paisaje es un despacho de arquitectura fundado en 1996 por Iñaki Alday (Zaragoza, 1965) y Margarita Jover (París, 1969) que aborda trabajos de arquitectura pública y de paisaje con un planteamiento común de aproximación específica y atenta al lugar.
Entre otros, ha recibido el Premio FAD (2009), el Premio Europeo de espacio Público Urbano (2002) y el Premio García Mercadal (2001 y 2005), además de ser finalista de la Bienal de Arquitectura Española (2005 y 2009) o de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura (2004).
"Mantenemos siempre una intensa relación con las condiciones del lugar tanto en obras de paisaje como de arquitectura"
¿Por qué decidisteis dedicaros a la arquitectura?
Para mejorar el mundo en algún aspecto. Es una ilusión propia de los dieciocho años que seguimos manteniendo todas las personas del estudio. La arquitectura influye en la manera de vivir de una sociedad porque tiene que ver, entre otras cosas, con la manera de organizar el espacio físico, las condiciones de vida, el paisaje. La arquitectura es el instrumento con el que los hombres nos instalamos en el mundo y nos apropiamos de él. Y, cada vez más, deja de ser a través de la imposición para convertirse en una forma de acomodo y adaptación a la complejidad de un planeta del que estamos descubriendo los límites.
El estudio se formó en 1996. ¿Qué valoración hacéis de estos primeros años de actividad?
Quince años de estudio nos dan un bagaje y una perspectiva para seguir adelante. Con algunas obras importantes ya realizadas, desde la Recuperación de las Riberas del Gállego en Zuera hasta las más recientes (Parque del Agua, Central de Energía o Residencia de la Gran Vía) tenemos la sensación de estar ahora mismo “en plena forma” a pesar de la que está cayendo.
El principal volumen de trabajo del estudio corresponde a proyectos y direcciones de obra de equipamientos y edificios públicos, así como espacios públicos e intervenciones paisajísticas. ¿Por qué este interés por la arquitectura más social?
La arquitectura siempre ha sido para la gente. Estos últimos años en España la arquitectura o la construcción ha sido también una manera de ahorrar o de ganar dinero para mucha gente, pero la arquitectura no es sólo eso, la arquitectura es una disciplina que influye fuertemente en la manera de vivir en sociedad y esa influencia es más evidente en los edificios colectivos y en el espacio público, de allí nuestro interés por este tipo de equipamientos. La sociedad nos pide a los arquitectos que nos comprometamos en la resolución de sus problemas con creatividad, desde los del habitar en el día a día hasta participar activamente en una nueva relación con los recursos del planeta. En la medida en que los arquitectos nos comprometamos en ello, mantendremos el prestigio social y el liderazgo que, pese a esta época reciente de fastos y sobre exposición mediática, seguimos conservando. Como arquitectos, nos debemos no sólo al cliente que promueve la obra sino a la sociedad que la vive; y esta satisfacción o adecuación la entendemos muchas veces adelantándonos a necesidades no explícitas, por ejemplo en los trabajos que hemos desarrollado en torno a espacio público con el fenómeno de la inundación. Tras esta época de construcción desbocada, es evidente nuestra responsabilidad y nuestra capacidad de aceptar y guiar encargos, el “todo vale” ha demostrado ser una ruina a corto plazo.
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| Parque del Agua en el Meandro de Ranillas (Zaragoza) |
Central de Energía DHC (Zaragoza) |
Centro de Interpretación de la Agricultura (Pamplona) |
¿Qué valores arquitectónicos consideráis que se mantienen en cada uno de vuestros proyectos pese a las diferentes escalas, tipologías o al paso del tiempo?
La intensa relación con las condiciones del lugar tanto en obras de paisaje como de arquitectura, no tanto como una respuesta automática e inevitable sino como un aparte vital de datos con los que trabajar procesos de transformación. Nos interesa el concepto de transformación y el carácter dinámico que implica más que la creación autónoma exnovo y congelada en el tiempo.
Afirmáis que el proyecto que buscáis es aquél en el que la forma se deriva de la estrategia. ¿Cuáles son vuestras estrategias ante un nuevo proyecto?
La primera condición es huir de la imagen, de la forma a priori, de la forma que sale de la composición pictórica o estilística. La imagen es un requerimiento empobrecedor si te sometes a ella. La arquitectura es una realidad que vive en cuatro dimensiones, pero no sólo en el sentido de los modernos, ejemplificada en la frase de Le Corbusier de la “promenade architecturale” sino también en el sentido del paso de las décadas de vida para lo construido. Un tiempo que acompaña o va más allá de la experiencia humana, el tiempo de las arquitecturas y del paisaje, el tiempo como proceso de aparición, vida, transformación y quizás muerte de un edificio. La arquitectura entendida como un artilugio que gestiona recursos como el agua o la energía, que envejece, que cambia y que es compartida por personas de distintos tiempos, es decir, ¡la arquitectura como un ser vivo!.
“Nos interesa el concepto de transformación y el carácter dinámico que implica, más que la creación autónoma exnovo”
¿Cuáles son los principales retos a los que os enfrentáis al realizar proyectos de paisaje?El proyecto no es la implantación de un dibujo brutal o de una imagen, el proyecto es la extraccion y la maximización de las preexistencias, entendiendo las lógicas del lugar haciéndolas visibles, superponiendo las nuevas lógicas de uso y de transformación y convirtiendo este mallado dinámico en la expresión genuina del paisaje. El paisaje no se dibuja, el paisaje es la historia que mantiene un territorio con sus habitantes, con sus dinámicas. Por otra parte, el paisaje y el espacio público son una infraestructura que resuelve problemas de tráfico, de drenaje, de inundación de tratamiento de residuos, de generación de energía, etcétera, además de sus tradicionales roles de relación y contemplación.
Concebís la belleza como un resultado y os manifestáis en disconformidad con algunos de los cánones vigentes. ¿A qué cánones os referís y cómo desde vuestra arquitectura se observa ese otro concepto de belleza?
La belleza es el resultado de la concatenación de decisiones estratégicas sobre la gestión de los recursos de un territorio. La belleza es un resultado a veces sorprendente y en todo caso no previsto a priori, un punto de llegada, a veces extraño o inquietante, que interpela más que tranquiliza. Pero la belleza, como dice Elisabeth K.Meyer, es performativa, genera valores y reacciones por sí misma, y tanto más cuanto menos previsible y rutinaria sea.
“El proyecto no es la implantación de un dibujo brutal o de una imagen, sino la extracción y la maximización de las preexistencias”
¿Hacia dónde se dirige la arquitectura hoy en día?
No somos críticos de arquitectura, la realidad es muy compleja, la multiculturalidad es cada vez más evidente en un mundo global en el que la hegemonía ya no es nítida.
¿Cómo habéis trazado en colaboración con Christine Dalnoky el Parque Metropolitano del Agua en el Meandro de Ranillas en Zaragoza, proyecto ganador del Premio FAD 2009 en la categoría Ciudad y Paisaje?
La historia imaginada para inventar el parque es la de proyectarnos sobre el bosque plateado de origen, ampliarlo e instalarnos allí, recortando claros, instalando praderas, organizando el trazado del agua como lo hicieron los agricultores. Pero aún antes, el meandro pertenece al río, ofreciendo espacio de desbordamiento y de filtraje natural a través de la vegetación, resguardándose sólo las zonas más delicadas. En ellas, manteniendo el dibujo agrícola y cambiando los usos, el parque se traza como un recorrido del agua en el que se va mejorando su calidad para su uso y, finalmente, su devolución al río.
¿Qué estrategias habéis planteado en la Central de Energía District Heating and Cooling (DHC) de Zaragoza?
Es un edificio industrial con voluntad cívica, insertado no en las afueras sino entre un barrio de viviendas y el Parque del Agua, con lo que se disciplina geométricamente y se comunica al exterior evitando la imaginería industrial. Plantea dos estrategias, la primera haciéndose visitable por dentro a través de un recorrido estanco, y la segunda comunicando la actividad hecha durante el día a través de una obra de video arte de Eulàlia Valldosera. Así, a la luz del sol resulta un edificio severo y misterioso, mientras por la noche desaparece y su cubierta y fachada flotan transformadas en soporte de las imágenes y de la información.
También en Zaragoza estáis desarrollando la integración urbana del tranvía. ¿Qué objetivos os habéis fijado en este proyecto?
La propuesta de Integración Urbana del Tranvía prioriza a los usuarios más débiles forzando continuidad peatonal y la eliminación de barreras arquitectónicas, reformando puntos históricamente aislados, ajustando la posición de las paradas y estableciendo un sistema de pavimentación y de elementos urbanos coherente para toda la ciudad, democratizando la calidad del tratamiento del espacio público.
¿Cómo habéis integrado en su trama urbana la residencia de disminuidos psíquicos que habéis proyectado en la Gran Vía de Barcelona?
Un programa ubicado habitualmente en una villa con un terreno amplio, ajardinado, lejos de vecinos que puedan sentirse molestados u ofendidos, se implanta esta vez en el denso centro de la ciudad. Tres plantas incrustadas entre dos “monstruos” de diez alturas, un solar ajustado donde instalar nuestra “villa en vertical”, desarrollada en torno a un patio-jardín que se abre para buscar la luz e introducirla mediante reflejos entre sus fachadas de cristal. Hacia la calle, la residencia es un lienzo continuo translúcido de planchas onduladas de policarbonato y acero perforado, una tapia sobre la que asoman las copas de los árboles de cubierta. En el semisótano se instalan los servicios, en planta baja los talleres, gimnasio y comedor, y en las plantas alzadas los tres hogares para ocho personas cada uno de ellos, con sus terrazas sobre el patio. El jardín arranca en el sótano, con bambús gigantes que se alzan varias plantas reflejándose entre los vidrios de distintos verdes, atraviesa las terrazas de madera y acaba en la cubierta ajardinada que, con sus frutales y su huerto, completa nuestra villa deseada.
Para el Ajuntament Eivissa estáis llevando el proyecto de remodelación de El Paseo de Vara de Rey. ¿Cómo habéis tenido en cuenta tanto a peatones como a coches?
El Paseo de Vara de Rey es un espacio clave en la relación entre el puerto, la Marina, el Centro y Dalt Vila, muy querido y utilizado por los ibicencos y turistas. La cualidad de los espacios se debe a muchos factores entre los que se encuentran el arbolado, la arquitectura, el comercio y la restauración. La propuesta que hacemos refuerza el papel del arbolado en las plazas y potencia, de forma compatible con el coche, la accesibilidad peatonal en Dalt Vila.
Fotografías: Borja Ballbé (aldayjover) y José Hevia (DHC)
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2012