RIBAS & RIBAS Arquitectos
Al acabar la carrera en 1957, José Ribas González fundó con dos socios el estudio AGR, que, con el paso del tiempo, estableció colaboraciones con arquitectos de la talla de Josep Lluís Sert entre otros. En 1987 AGR se convirtió en un estudio familiar cuando José Ribas Folguera, hijo del fundador, obtuvo el título de arquitecto y se integró en el mismo. Actualmente, el estudio RIBAS & RIBAS Arquitectos cuenta ya con la tercera generación de arquitectos, representada por Adriana Ribas,
y cuenta con especialistas en los diversos campos de la arquitectura y el urbanismo, trabajando en proyectos de amplio alcance y siendo socio, entre otros, de Ateliers Jean Nouvel. Son más de cincuenta años dedicados a la arquitectura, al urbanismo y a la docencia."
"El compromiso con la innovación obliga tanto a un aprendizaje como a un reciclaje continuo"
¿Qué te influyó más de tu etapa como estudiante en la ETSAV?
Lo que más me influyó de la escuela donde cursé mis estudios fue la calidad académica de su profesorado, el cual mostró en todo momento una gran profesionalidad y una gran pasión por la profesión, hecho que se ponía de manifiesto en cada clase cuando, aparte de la teoría obligatoria de cada asignatura, se explicaban experiencias personales y profesionales que reforzaban dicha teoría y permitían interiorizar mucho mejor los conocimientos. Además, en aquel momento, el nivel de preparación era superior al de otras escuelas públicas de España debido a que tanto Cataluña como Barcelona habían puesto un gran énfasis hacia una visión internacional de la arquitectura, muy necesaria en aquel entonces.
Junto con tu padre Josep Ribas González formas en 1987 el estudio Ribas & Ribas. ¿Qué ventajas y qué retos implica trabajar en familia?
Ante todo, trabajar en familia implica una gran confianza y la posibilidad de discutir las decisiones arquitectónicas, aportar nuevas soluciones desde puntos de vista generacionales distintos y aprender constantemente. En realidad supone una forma de vida en la que hay una prolongación de la vida profesional hacia la personal que resulta muy enriquecedora. Como retos de futuro, nos planteamos etapas nuevas que son la suma de todas las etapas previas y que son fruto de un aprendizaje continuo y minucioso de la profesión.
Pocos despachos de arquitectura superan el medio siglo de actividad permaneciendo en activo. ¿Cuáles son los valores de vuestra arquitectura que os han permitido estar tan presentes hoy en día?
En primer lugar la figura de mi padre, José Ribas González, recientemente fallecido. Con más de cincuenta años de experiencia en la profesión, una constante en nuestro estudio ha sido la calidad arquitectónica, la creación de una arquitectura que resistiera el paso del tiempo con elegancia, la gran humanidad de su persona y un enorme compromiso tanto con el cliente como con la ciudad y el entorno. Estos valores se han transmitido a lo largo de tres generaciones de arquitectos, siendo mi sobrina Adriana Ribas, arquitecta por la ETSAB desde 2010, la última en incorporarse al estudio.
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| Hotel Catalonia Fira, junto a Nouvel |
Tanatorio de la Ronda de Dalt en Barcelona |
Nuevo Campus IESE en Barcelona |
¿Qué intentáis transmitir con vuestra arquitectura?
Con nuestra arquitectura transmitimos funcionalidad y una formalidad adaptada tanto a las necesidades de la sociedad como del entorno en el cual se ubica el edificio que estamos proyectando. No pretendemos crear iconos arquitectónicos que respondan a modas o a caprichos formales, sino que buscamos siempre una arquitectura próxima a sus usuarios y que les haga la vida más fácil.
¿Cuál es la clave para combatir lo convencional y la repetición?
La clave para combatir los convencionalismos es el compromiso constante con el lugar. Cada lugar tiene su personalidad, su encanto, sus reglas no escritas y su historia, que no es más que la suma de las personas que lo habitan. Saber adaptarse a cada situación, a cada emplazamiento y a cada cliente es indispensable para no caer en la repetición, y esto sólo se consigue mediante un trabajo minucioso y preciso, visitando el lugar las veces que sea necesario para captar su esencia y dándole los valores en los que cree el arquitecto, teniendo en cuenta que su obra permanecerá en ese lugar durante muchos más años que él mismo.
El despacho atesora una gran experiencia en el ámbito residencial y hotelero. ¿Cuáles son las principales innovaciones que habría que aplicar en estos dos ámbitos hoy en día?
Las principales innovaciones aplicables tanto en el ámbito residencial como en el hotelero pasan por optimizar el proceso constructivo ya desde su misma concepción. Con esta optimización, se minimiza la diferencia entre espacio útil y espacio construido y se aprovechan al máximo las posibilidades de personalización que ofrece la arquitectura industrializada. Este compromiso con la innovación obliga tanto a un aprendizaje como a un reciclaje continuos, pero es el único camino a seguir si se quiere conseguir una arquitectura con personalidad que sea innovadora y que facilite la vida a la gente que la habita.
Lleváis más de una década trabajando junto a Ateliers Jean Nouvel desde el diseño del complejo City Metropolitana en L’Hospìtalet de Llobregat a proyectos residenciales como Porto Senso en Altea, Life Marina Eivissa, La Querola d’Ordino en Andorra o el próximo Hotel Catalonia Fira. ¿Cómo surge esta sinergia entre estudios y qué beneficios reporta esta colaboración?
Una colaboración tan estrecha como la que tenemos con Ateliers Jean Nouvel es fruto, en primer lugar, de la gran amistad que nos une desde hace ya más de una década. No obstante, una relación tan fructífera como la que tenemos no sería posible sin el enorme respeto existente entre ambos estudios ni sin las ganas permanentes de divertirnos que tenemos haciendo arquitectura. Cada nuevo proyecto es un reto que nos sirve para tener una visión más amplia de la escena internacional y que nos fortalece como equipo, contando siempre con nuestros socios y amigos.
“Una colaboración tan estrecha como tenemos con Ateliers Jean Nouvel es fruto de la gran amistad que nos une desde hace más de una década”
¿Hacia dónde consideráis que se dirige la arquitectura hoy en día?
El camino de la arquitectura de hoy pasa por la estrecha colaboración entre estudios grandes, que aporten una visión internacional de la misma, y estudios pequeños y locales que tengan un gran conocimiento de la cultura y la vida local. Se trata de un binomio que no debería romperse jamás ya que las sinergias que se generan entre estudios son muy enriquecedoras, tanto a nivel arquitectónico como a nivel personal entre arquitectos y colaboradores.
¿Cuál es papel que debe jugar el arquitecto en esta nueva etapa?
Cada arquitecto debe saber cuál es su papel dentro de esta nueva coyuntura. Personalmente, la relación profesional y personal que me une a Ateliers Jean Nouvel y su gente es una parte fundamental del trabajo de RIBAS & RIBAS Arquitectos, la cual cosa nos permite proyectar a nivel internacional sin perder de vista proyectos de carácter más local en los cuales colaboramos con otros estudios.
“La clave para combatir los convencionalismos es el compromiso constante con el lugar”
Uno de vuestros proyectos emblemáticos es el Tanatorio de la Ronda de Dalt en Barcelona (2004-2006). ¿Qué caracteriza a este proyecto arquitectónico?
Dentro de la nueva generación de tanatorios que se han creado en Barcelona después de la liberalización de este servicio en 1996, quizás éste sea el más moderno, tanto en la concepción como en su funcionamiento. Sin duda, en todo caso, es el más espectacular en cuanto al emplazamiento.
Situado al lado del viejo cementerio de Horta, en una zona de grandes desniveles topográficos, el edificio concebido por Ribas & Ribas, y realizado con la colaboración de la arquitecta técnica Inma Ribas Folguera, con tres plantas visibles y dos más subterráneas, aparece compacto y sencillo. Pese a que los elementos arquitectónicos y urbanos que lo rodean son muy diversos e irregulares, esta pieza, muy visible cuando se circula por la ronda de Dalt, se caracteriza por dos franjas horizontales sostenidas por los pilones cilíndricos que atraviesan el edificio. En realidad, se trata de un paralelepípedo blanco, de aristas limpias, sólo interrumpido por los grandes ventanales panorámicos que miran hacia la ciudad de Barcelona y las aberturas laterales que iluminan las circulaciones verticales. Dispone de 20 velatorios y dos salas de ceremonias, una de las cuales puede subdividirse en tres salas.
Otra obra destacada de vuestro estudio es el nuevo Campus IESE, Barcelona (2004-2006). ¿En qué consiste este proyecto?
El nuevo campus del IESE en Barcelona ocupa una superficie de 30.000 m², con 25 metros de desnivel, en una zona privilegiada de la ciudad, con vistas al mar desde la fachada anterior y a los bosques de la sierra de Collserola desde la posterior.
A este espectacular complejo, integrado por cinco edificios de distinta magnitud, que se intercomunican salvando una topografía difícil, se accede -de acuerdo con el proyecto hecho por Ribas & Ribas, con la colaboración de Berta Rovira- a través de una torre de planta elíptica, la cual cobija una escalera helicoidal que conduce a un área ajardinada que de acceso al edificio central. En este edificio encontramos un amplio y luminoso vestíbulo, donde otra escalera helicoidal vista y una batería de ascensores panorámicos conectan los distintos espacios. En los pisos superiores, se localizan las aulas, las salas de reuniones y estudio, la biblioteca y los departamentos administrativos y de investigación. Bajo el espacio ajardinado, hay un auditorio con capacidad para 700 personas, el bar y la cafetería, con capacidad para 300 personas, y también un aparcamiento subterráneo de 280 plazas.
Actualmente en construcción se encuentra el Hotel Catalonia Fira en L'Hospitalet de Llobregat, en asociación con Ateliers Jean Nouvel. ¿Qué objetivos os habéis marcado para este nuevo hotel en el área de Barcelona?
Uno de los edificios más singulares de la nueva plaza Europa de L'Hospitalet de Llobregat es el nuevo Hotel Catalonia Fira, que con 110 metros de altura y 26 plantas dispondrá de 357 habitaciones dotadas con los medios tecnológicos más innovadores, un centro de convenciones con capacidad para más de 1.000 personas y una piscina al aire libre. El edificio tendrá dos torres unidas por unas amplias galerías que seguirán el nivel de los forjados en cada una de ellas y donde se situará abundante vegetación, especialmente palmeras. Por otro lado, las fachadas que dan al este, al sur y al oeste serán de un blanco deslumbrante, en oposición a las orientadas al norte, que estarán pintadas de un negro mate. La característica diferencial de este proyecto responde a la voluntad de conseguir que esta obra sea un elemento vivo y en permanente transformación a través de la luz que incidirá en sus espacios, tanto de día como de noche, que es cuando aparecerán efectos de sombras chinescas gracias a la enorme presencia de palmeras en el jardín vertical que habrá entre las torres.
También en asociación con Ateliers Jean Nouvel estáis construyendo el proyecto residencial Life Marina Ibiza. ¿Cómo habéis integrado en su entorno esta promoción?
Se trata de una propuesta atrevida e innovadora, que huye de los tópicos de la arquitectura dedicada a los bloques de apartamentos. Aprovechando el excepcional emplazamiento del último terreno edificable en el magnífico paseo Marítimo de Ibiza, se ha planeado un edificio basado en la idea de teatro a la italiana, con forma de herradura y volumen descendente, como si fuese un anfiteatro desde el cual contemplar el puerto y la ciudad histórica. Por este motivo los 178 apartamentos, con una superficie que oscila entre los 80 y los 200 m², pueden disfrutar de buenas vistas y cuentan con una distribución diferente. Disponen, además, de una zona de servicios comunes de fitness, piscina, bar, sala de juegos, etc. Pero su gran singularidad reside en la fachada que mira al mar, que está dotada de balcones sinuosos y coloreados que contienen jardineras con flores silvestres. Así, la mezcla de los tonos de los balcones y de los vivos colores de las plantas, que la luz mediterránea intensifica, otorgan al edificio un aspecto exterior más de paraje natural que de arquitectura construida.
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2012