Manuel Ruisánchez
Arquitecto desde 1982, Manuel Ruisánchez es profesor de Arquitectura y Paisaje en la ETSAV desde 1991, profesor de Urbanística en la ETSAB desde 1992, del Máster de Paisaje desde 1991 y del Laboratorio de Paisaje en el IUAV, Facoltà di Architettura di Venezia desde 2007.
Ha sido profesor visitante en la Washington University de Saint Louis (1994 y 1996) y en Harvard University (2000). En 1997, constituye Ruisánchez Arquitectes. Su obra ha sido galardonada con diversos premios: FAD de Arquitectura 1997- Escola Riumar en Deltebre, Tarragona (realizada con X. Vendrell); Premi Catalunya Construcció 2005 - Edificio de Viviendas para Jóvenes, Tvra. de les Corts – Barcelona; o el Premio de Vivienda Social de Catalunya- Conjunto de VPO Trinitat Nova- Barcelona, en 2008.
"Nos interesa la triple condición de arquitectura, ciudad y paisaje"
¿Por qué le llamó la atención la arquitectura para dedicarse a ella?El mundo de la construcción formaba parte de mi entorno familiar y por tanto de mi imaginario próximo y cotidiano. Para mí, la arquitectura podía resumir en una sola disciplina, de un lado, la fascinación que sentía por lo creativo: entre la invención y el descubrimiento; y de otro, la consistencia que proporcionaban el conocimiento y la razón técnica. En cualquier caso, en los momentos cruciales de nuestra vida, las decisiones que se toman son con frecuencia entre accidentales y/o intuitivas.
¿Qué es lo que más le influyó en su etapa de alumno en la ETSAB?
Mi etapa en la escuela de arquitectura coincidió con un periodo de gran intensidad tanto política como cultural: los últimos años de la dictadura y los primeros del estado democrático. Como les sucede a tantos estudiantes, el ingreso en la universidad, supuso para mí el descubrimiento de un nuevo mundo. Y más concretamente, las bibliotecas del Colegio y la Escuela como lugares de exploración y descubrimiento; las revistas, (Quaderns, 2C y Arquitecturas Bis) como vehículos de reflexión sobre la arquitectura y la sociedad del momento; el debate como método para evolucionar con los compañeros.
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| Fábrica de Creación en Fabra i Coats, Barcelona, junto a Francesc Bacardit |
Edificio industrial y terciario en El Rengle, Mataró (Barcelona) | Parque del río Güell, en Vilablareix (Girona) |
¿Qué intentas transmitir con tu arquitectura?
Como escribía Umberto Eco en Apostillas a El nombre de la Rosa, creo que “El autor no debe interpretar. Pero puede contar por qué y cómo ha escrito.”
Los arquitectos que empezamos en los primeros 80, coincidiendo con el desarrollo de los ayuntamientos democráticos, nos encontramos inmersos en un periodo significativo de la evolución política y social de nuestra sociedad.
Lo público, se convierte en valor de referencia para los procesos de transformación urbana que se inician mediante la construcción de nuevos equipamientos y espacios verdes. En Barcelona y su área metropolitana, con la confianza de la nueva administración, los arquitectos tuvimos la oportunidad de abordar desde el instrumento que nos es propio (el proyecto) la transformación de nuestra realidad física inmediata.
Arquitectura, ciudad y paisaje, se entienden en ese momento, no tanto como territorios disciplinares independientes y aislados, sino como ámbitos de proyecto capaces de interactuar entre sí, para configurar una realidad nueva, compleja y sintética.
La idea de “lugar” aparece como concepto transversal, común a la arquitectura, a la ciudad y al paisaje. La creación de estos lugares con atributos, con carácter, capaces de emocionarnos, es el objeto de nuestro trabajo.
En relación a esa triple condición, la actividad de Ruisánchez Arquitectes abarca diferentes disciplinas, desde los proyectos de arquitectura, al paisajismo y al planeamiento urbano.
¿Qué valores arquitectónicos se mantienen en cada uno de los proyectos pese a las diferentes tipologías?
Lo que nuestros proyectos tienen en común es que entienden el lugar como un palimpsesto complejo, en el que la introducción de procesos y condiciones de uso permite construir una realidad nueva con identidad propia.
“Entendemos el lugar como un palimpsesto complejo, en el que la introducción de procesos y condiciones de uso permite construir una realidad nueva con identidad propia”
¿Cuál es la clave para combatir lo convencional y la repetición?Como se ha dicho tantas veces, creo que en nuestro trabajo, más que las respuestas, lo verdaderamente importante son las preguntas. El proyecto es un proceso continuo de interrogación de las ideas y de la materia, un bucle ininterrumpido entre lo conceptual y lo material. Para ello es necesario evitar los pre-juicios, no dar nada por supuesto.
Has sido profesor visitante en varias universidades extranjeras y desde 2007 profesor invitado en la IUAV en Venecia. Desde la distancia que esto supone ¿cuál es el estado de nuestra arquitectura?
Creo que en términos de calidad, nuestra arquitectura ha mantenido un buen nivel en los últimos años, aunque afectada por los mismos efectos que la globalización ha producido en general en la arquitectura europea. La preeminencia de lo mediático hace que lo superficial haya primado sobre lo esencial.
Con la consolidación de la crisis, nuestro país está atravesando un periodo realmente difícil, que puede acabar desestructurando un tejido productivo y de conocimiento que ha costado generar varias décadas.
Tras estos años de histeria constructiva, ¿hacia dónde cree que se dirigirá ahora la arquitectura?
Ésta es una pregunta pertinente, que actualmente nos estamos haciendo los arquitectos en distintos foros. En este sentido es una curiosa coincidencia que la nueva etapa de la revista Quaderns, se inicie con un número que tiene como título tan significativo como “After the party”/ (Después de la fiesta), avanzando lo que probablemente será una de sus líneas argumentales.
Creo que nos encontramos ante un verdadero cambio de ciclo que afecta a la sociedad en general. Como siempre ha sucedido la arquitectura será expresión del “Espíritu de los Tiempos.”
“La crisis puede desestructurar un tejido productivo y de conocimiento que ha costado generar varias décadas”
Qué caracteriza el recien finalizado edificio industrial y terciario en El Rengle, Mataró (Barcelona)?
La ciudad de Mataró ha abordado en los últimos tiempos un intenso proceso de transformación, en el que el frente marítimo ha sido una de las principales áreas de intervención, mediante distintas operaciones urbanísticas que han ido dando respuesta a condiciones y contextos diversos. Al Sur, se encuentra el nuevo sector del Rengle, entre las infraestructuras del ferrocarril y la N-II, a lo largo de la que se desarrolla uno de los principales polígonos industriales.
Dadas las singulares características del lugar, desde el planeamiento de la ciudad se propone un tejido urbano complejo, formado por una gran diversidad de usos (residencia, equipamiento, terciario e industria), que permita superar las carencias cualitativas de los actuales polígonos mono funcionales.
El edificio del Rengle tiene su origen en esa voluntad de generar y aportar diversidad y complejidad a la ciudad. Se trata de construir un conjunto donde las actividades productivas (industriales), comerciales y de servicio (terciarias) sean compatibles y complementarias.
Para ello se propone que sobre un basamento enterrado para el aparcamiento, se alce un zócalo discontinuo dedicado a las actividades productivas y comerciales gran formato, con una altura máxima libre de 9 metros que se organiza generalmente en dos plantas, y una estructura portante pos tensada de 10 x10 metros, que debe generar una gran flexibilidad. La fachada de la planta baja es sustancialmente vidriada para permitir la exposición y venta de productos.
Las actividades terciarias, de servicios, son por lo general de grano más pequeño que las productivas, y tienen requerimientos menores en cuanto a sobrecargas estructurales y accesibilidad. Por ello se plantean estos usos se sitúen en unos cuerpos de doble altura y poca profundidad que se disponen sobre el perímetro del zócalo, configurando una plaza elevada que actúa como condensador de la actividad de las plantas superiores. Desde la plaza, los tres cuerpos emergentes muestran una cara doméstica de pasarelas abiertas y terrazas que perforan selectivamente su volumen, introduciendo transparencias hacia el paisaje costero y de la ciudad. Un sistema de lamas móviles define las fachadas exteriores.
¿Cómo habéis realizado el Parque del río Güell, en Vilablareix (Girona)?
El municipio de Vilablareix se asienta en el llano aluvial del río Ter, por el que se extiende el área metropolitana de la ciudad de Girona, “la ciudad de los cuatro ríos.” A lo largo de los últimos años parte de algunos de los cursos fluviales menores han sido canalizados, dejando en un territorio inicialmente agrícola, las trazas de los antiguos cauces fluviales. Este es el caso del río Güell.
En el nuevo crecimiento del municipio hacia el Sur, se preservan los restos del antiguo curso del río, un tramo de quinientos metros. A lo largo de éstos, se planea un parque urbano lineal que actúe como filtro y articulación entre los futuros tejidos industriales y residenciales.
El mosaico de campos de cereales, las “cajas” forestales productivas y las sinuosas pantallas de vegetación de ribera, que acompaña los cursos de agua, son elementos propios de los paisajes próximos. Se respetan y consolidan los restos del antiguo curso del rio Güell y la pantalla de vegetación de ribera que los acompañan.
El interior del parque se estructura mediante un par de terrazas aluviales dispuestas paralelamente al cauce, que permitirán absorber las avenidas de agua en caso de lluvias torrenciales. La primera es una playa de arenisca que actúa como paseo interno cerca del cauce, a la sombra de los chopos y los plátanos. La siguiente terraza, que se encuentra medio metro por encima de la anterior, y se delimita con muro-banco cuya geometría responde a la posición final de unos troncos arrastrados por el flujo del agua, es un continuo de prados con texturas diversas.
Un conjunto de “cajas vegetales” plantadas en retícula y de distintas especies (sauce, magnolia, liquidámbar, arces,..) se deposita sobre los prados, creando una secuencia de lugares ambiental y funcionalmente diversos.
En construcción se encuentra vuestro proyecto para la Fábrica de Creación en Fabra i Coats, Barcelona, junto a Francesc Bacardit. ¿En qué consistirá?
La nave central del antiguo recinto industrial de Fabra i Coats en Sant Andreu, Barcelona, se convertirá en elemento nodal de una red de centros de creación cultural y artística impulsada por el Institut de Cultura de Barcelona con el nombre de Fábricas de Creación.
El nuevo espacio cultural, es un complejo de edificios de obra vista y estructura metálica de principios de siglo XX de 4 plantas de 6 metros de altura cada una, y una superficie total de 14.000 m2, donde se desarrollaran un conjunto de actividades diversas: auditorio, exposiciones, museo del patrimonio industrial, artes escénicas, plásticas, multimedia y música.
La intervención en Fabra i Coats es clave en la recuperación y reconversión de un conjunto significativo de edificios industrial incluidos en el catálogo del patrimonio de la ciudad, y que durante más de un siglo, ha sido un gran foco de actividad en el centro del distrito.
El proyecto se plantea como una estrategia de intervención en una arquitectura que debe preservar su sentido primigenio.
Una primera operación de proyecto consiste en activar adecuadamente el edificio en desuso. Para ello se inserta un dispositivo, que llamaremos “jack”, y que atravesando todas las plantas, permite la distribución de los sistemas de acondicionamiento necesarios, espacios de servicio (lavabos, vestuarios,…) y los recorridos de evacuación.
Se establece una nueva entrada que se sitúa en el edificio que articula la nave principal y la sala de calderas, inmediata a la chimenea de la fábrica. Un foyer-lounge longitudinal cruza el edificio a lo largo de la fachada norte convirtiéndose en el principal espacio de relación. En él se sitúan los volúmenes de soporte del bar, la radio y el control de video y audio, que ayudan a crear los filtros con los espacios para usos colectivos de gran formato (auditorio, exposiciones) se concentran en la planta baja.
En las plantas superiores, un sistema de cajas acústicas que funcionan como books de ensayo o de grabación formará “la ciudad de la música”. Esta operación libera el espacio necesario para los proyectos de creación.
La contención en el presupuesto, la búsqueda de una flexibilidad máxima en la configuración de los espacios y la resonancia con todo un siglo de producción industrial, nos han llevado a proponer la utilización de un sistema de lonas acústicas como divisiones internas ligeras, que mediante cables y tensores náuticos, se sujetan a la estructura, funcionando como biombos que pueden cambiar de posición según las necesidades de cada actividad.
Fotografías: Álvaro Bujons, Ferran Mateo y Shlomi Almagor
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2012