Mercadé Fernández Arquitectes
Mercadé Fernández Arquitectes
Ricard Mercadé (Barcelona, 1956) es arquitecto por la ETSAB. En el año 1984 se integra al despacho Viaplana / Piñón del que es arquitecto asociado durante el período 1990-1997. En el año 1993 obtiene el premio FAD por la rehabilitación de la Casa de la Caridad, CCCB.
Desde el año 2001, es responsable de la asignatura de Taller de Proyectos en la Universidad Ramon Llull. En el año 1997 funda junto con Aurora Fernández el despacho Ricard Mercadé / Aurora Fernández Arquitectes. La trayectoria profesional del estudio engloba diversos ámbitos: hoteles, vivienda pública y privada, equipamientos de ocio, culturales, sanitarios, etc.
“Buscamos la espacialidad como elemento vertebrador del proyecto”
¿Qué es lo que hizo que quisiera ser arquitecto?
Es una pregunta que me hago con frecuencia, ya que en aquella época yo no conocía a ningún arquitecto ni tampoco sabía exactamente en que consistía su trabajo. Me inclinó a tomar esta decisión mi gran afición al dibujo, desde niño me dedicaba a dibujar a todas horas, de hecho mi primera vocación fue dibujante de cómics. En aquella época el dibujo era muy importante para un arquitecto, también tuvo una gran influencia el cine, una de mis pasiones, aún recuerdo el efecto que me causó la película “Con la muerte en los talones” con aquella magnífica casa del malvado. De hecho las mejores casa del cine son siempre las de los villanos. Estas aficiones creo que me crearon una intuición hacia la arquitectura. Esto unido a la firme determinación de mi mejor amigo, que lo tenía mucho más claro que yo, hizo el resto.
¿Qué le influyó más de su época universitaria?
Mi generación, en la universidad, vivió un momento realmente singular. Marcado por el final del franquismo y la transición democrática. Empecé la carrera en el 74, año de la ejecución de Puig-Antich con grandes revueltas y huelgas, luego la transición marcó el inicio de las libertades y la aparición de los primeros encargos de espacios públicos, escuelas,… realizadas por nuestros jóvenes profesores, la mayoría comprometidos política y socialmente. En este contexto, realmente efervescente, aprendimos a valorar el espacio público y la componente social y urbana de la arquitectura. Si tuviera que destacar una figura concreta, citaría a Albert Viaplana, su personalidad fue determinante en mi formación. Nos enseñó a conceptualizar un proyecto y a trabajar en la gran escala. Un aspecto profundamente negativo en mi época de estudiante fue la aparición del postmodernismo, la “moda” del momento, afortunadamente nunca me interesó y seguí fiel a mis héroes: Neutra, Breuer, Coderch,… de hecho nunca les he abandonado.
¿Qué ha cambiado en la arquitectura en nuestro país en las últimas décadas?
Como aspecto positivo, hay una cierta deslocalización de la arquitectura de calidad, hace unas décadas ésta se producía mayoritariamente en Barcelona y Madrid y de la mano de unos pocos despachos. Hoy esto ha cambiado radicalmente, se produce arquitectura de calidad en todo el país.
Otro aspecto a destacar es la aparición progresiva de normas, reglas y controles en todos los ámbitos de nuestro trabajo. Hemos pasado de un vacío, a un exceso de regulación que dificulta la creatividad. Un fenómeno aparecido en las últimas décadas, es el de la arquitectura espectáculo, al principio, y en algunos casos funcionó bien como motor de reactivación de ciudades o barrios degradados y en manos de buenos arquitectos. Hoy este modelo está vulgarizado, cualquier pequeña ciudad quiere su “icono”, el resultado final es una arquitectura absurda, vacía de contenido y refractaria a crear ciudad.
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| Centro de Documentación de Arquitectura y Aulario de las Arquerías |
Edificio de Laboratorios y Almacenes Químicos de la Universidad de Alcalá de Henares | Parque de Valdefierro de Zaragoza |
Junto con Aurora Fernández creó el despacho Mercadé-Fernández. ¿Qué valores se mantienen constantes en los proyectos que desarrollo su estudio?
Abordamos los proyectos desde el rigor y la responsabilidad, mantenemos un profundo respeto por la ciudad. Pienso que una buena ciudad es mejor que un buen edificio. Planteamos los proyectos desde el encaje urbano, identificando las necesidades del lugar, del cliente y del programa. Huimos de las modas que dan cosmética y colorido, miramos a los primeros maestros de la arquitectura moderna, para intentar introducir la intemporalidad en nuestro trabajo. Hacemos nuestra la frase de Mies “prefiero ser bueno que original”. No nos planteamos los proyectos con un estilo predeterminado, cada proyecto adquiere un lenguaje adecuado a la naturaleza del lugar y al carácter del edificio. Pienso que un denominador común en nuestros trabajos es la búsqueda de la espacialidad como elemento vertebrador del proyecto y la introducción de parámetros de confort para el usuario.
En la plaza Francesc Macià de Barcelona están realizando el proyecto de rehabilitación del edificio Winterthur. ¿En qué consistirá su transformación en hotel de lujo?
Este es un encargo muy singular, resultado de ganar un concurso restringido, donde la propiedad planteó, desde el principio, la voluntad de realizar un hotel “diferente”, revisando el concepto de “lujo”, tradicionalmente asociado a costosos materiales y a planteamientos recargados. Nuestro diseño plantea habitaciones-apartamento de gran tamaño y diversas configuraciones, totalmente abiertas al exterior, activando las especiales características arquitectónicas del edificio. Asimismo se plantea un nuevo concepto de baño-espectáculo de grandes dimensiones, basado en la planta libre, el vidrio y las transparencias. La remodelación, consideró esencial respetar el carácter y la imagen del edificio, entendiendo que su singularidad era un gran activo para el nuevo uso de Hotel Boutique.
En la estación de esquí La Massana obtuvieron el primer premio de un concurso internacional para su transformación urbana. ¿Cuáles son los objetivos de este proyecto?
El proyecto de La Massana contempla un ambicioso programa propiciado por la instalación de un telecabina, que une al centro de la ciudad con las estaciones de esquí de Vall-Nord. Su situación, en un ámbito de gran centralidad urbano, ha propiciado la creación de diversos equipamientos públicos: una biblioteca, una escuela de arte, sala de exposiciones, teatro, oficina de turismo, plazas, etc… Un objetivo prioritario es minimizar el impacto del gran aparcamiento de 20.000 m2, su disposición semienterrada genera un nuevo espacio público, el mayor de la ciudad, que se convierte en el eje estructurador de los nuevos equipamientos. La desconexión entre la estación del telecabina y el aparcamiento se resuelve con una pasarela peatonal sobre la carretera, convirtiéndose en uno de los elementos más emblemáticos del proyecto.
“En nuestra época universitaria aprendimos a valorar el espacio público y la componente social y urbana de la arquitectura”
“Miramos a los primeros maestros de la arquitectura moderna, para intentar introducir la intemporalidad en nuestro trabajo”
FINALIZA LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO PABELLÓN DE DEPORTES Y LA PISTA DE PATINAJE DE OLOT
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2012