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Alfonso Alzugaray viene trabajando en el campo de la arquitectura, del diseño urbano y el diseño de interiores desde hace 30 años en su estudio de Pamplona.
A lo largo de estos años ha colaborado con diversos profesionales y entre sus trabajos más destacados caben señalar proyectos dotacionales como el Polígono Residencial de Mendillorri, el Centro de Salud de San Juan en Pamplona, el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra también en Pamplona o la Planta Embotelladora de Agua Mineral Belnature en Arteta. El estudio se ha ocupado igualmente de proyectos residenciales, tanto de vivienda unifamiliar como de colectiva, habiendo acabado recientemente 172 viviendas VPO en Sarriguren o un conjunto de 108 viviendas en VPT en Zizur Mayor (Navarra).
"Como en el cine, pienso que el guión o la idea es el 80% del edificio"
¿Qué fue lo que te llevó a querer dedicarte a la arquitectura?Aunque en mi familia hubo un estupendo arquitecto al que no llegué a conocer, no viví un ambiente especial de relación con la profesión. Mi decisión tuvo más que ver con lo intuitivo y con lo que sabía que no quería. No tenía una ninguna inclinación especial, lo normal a los diecisiete años. Ahora, sí sé que cuando tomé la decisión no tenía ni idea de qué iba esto y que tardé bastante en entenderlo, más allá de acabar mi etapa universitaria.
¿Qué te influyó más de vuestra etapa de estudiante en la universidad?
Tuve la suerte de ser alumno de Curro Inza, un extraordinario y actualmente desconocido arquitecto y de trabajar en su estudio posteriormente. Era el catalizador de aquella escuela de Pamplona a la que luego llegó J. Carvajal, pero siempre diré que fueron los primeros años de profesión, extraordinariamente desordenados y divertidos los que me enseñaron a mí junto a un grupo de compañeros a entender de qué se trataba esto de la arquitectura, a mirarla selectivamente, a viajar, a saber qué leer y a vigilar otras disciplinas fronterizas con nuestra ocupación.
¿Qué valores arquitectónicos se han mantenido en cada uno de tus proyectos a lo largo de estas décadas?
Me parece muy difícil conseguir que a lo largo de tu vida profesional haya un nexo de continuidad. La madurez se va conquistando a base de trabajo y sólo una obra madura puede mostrar un recorrido coherente, algo al alcance de pocos. Pero si ha habido algo de permanente en todos estos años ha sido el entender la arquitectura como una respuesta a las necesidades del lugar. Siempre me ha parecido que ésta es la primera cuestión a valorar salvo en emplazamientos puramente urbanos en los que las determinaciones urbanísticas imponen volúmenes, orientaciones y a veces incluso los materiales, que dejan unos márgenes verdaderamente estrechos para poder aportar algo del mínimo interés expresivo.
Consideras que los edificios deben ser el reflejo de un concepto. ¿Qué ideas son las más importantes para construir proyectos consistentes?
Bueno, pues muy diversas; desde una integración paisajística, una consideración programática, puede ser de índole urbana o tipológica, incluso el uso de un material o un sistema estructural pueden convertirse en argumento dependiendo de las circunstancias del proyecto. Lo importante es que haya un buen guión. Como en el cine, pienso que el guión o la idea es el 80% del edificio. Puede parecer audaz desdecir a Mies V. der R. pero creo que Dios no está tanto en los detalles como en las ideas. Me interesan, más que los edificios bien acabados, los que además están bien empezados, la arquitectura con principios.
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| Rehabilitación de un edificio en la calle Nueva nº15 de Pamplona |
Maqueta de la Guardería de Olloki |
¿Qué intentas transmitir con tu arquitectura?
La naturalidad es algo que admiro en el trabajo de los arquitectos que me interesan. Como en la vida, la naturalidad, la discreción, la elegancia, son palabras admirables para adjetivar cualquier cosa. Lo cierto es que me gustaría que pudieran aplicarse a mi trabajo.
¿Cómo plasmas en tus proyectos el análisis y la comprensión del entorno?
Ya digo que el lugar es casi siempre un tema poderoso. Pero difícilmente el lugar nos va a dibujar un proyecto. Sería como creer que existe la solución única. Por tanto creo que hay que confiar a la intuición los datos que el análisis racional nos ofrece. Pienso que es la intuición arquitectónica la que formaliza el proyecto priorizando los aspectos analizados en el entorno. Es el proceso que nos indica si debemos fundirnos y ser discretos o bien, como a veces es necesario, modificarlo y destacar el edificio buscando una imagen poderosa o representativa. Vamos, que es la madre del cordero! Y si aciertas, luego queda el desarrollo del proyecto que puede arruinar el proceso o rematarlo con éxito. Por eso es tan complicado nuestro trabajo.
¿Cuál es la clave para conseguir una mayor eficiencia energética en los edificios?
La sensatez aplicada en la construcción. La enorme actualidad del concepto “eficiencia energética” no es sino consecuencia de muchos años de dejadez provocada por el “todo es posible” y por diversos optimismos que hoy comprobamos que fueron nefastos como doctrina. La eficiencia energética es un concepto que, sin nombrarlo ha estado presente a lo largo de la historia en las arquitecturas más tradicionales y sus elementos constructivos básicos fueron abandonados bajo la bandera de la modernidad. Simplemente mirando por donde sale el sol y por donde se pone, abriendo huecos donde interesa y orientado correctamente los edificios y sus espacios, pensando bien las aplicaciones constructivas, es decir, mediante los mecanismos básicos de la arquitectura lograremos minimizar la necesidad de aplicar soluciones activas superpuestas.
“Me interesan, más que los edificios bien acabados, los que además están bien empezados, la arquitectura con principios”
¿Hacia dónde consideras que se dirige la arquitectura hoy en día?La situación actual de crisis y el tema energético no parece ninguna broma ni algo coyuntural. Pienso que habrá que dedicar un gran esfuerzo por perseguir la sostenibilidad de nuestras propuestas, tanto en los resultados como en los procesos. Si queremos un entorno sostenible tendremos que esforzarnos con la rehabilitación, pensar en densificar nuestras ciudades, tendremos que trabajar con la industria para optimizar los procesos. Algo hacemos mal cuando generamos toneladas de escombro con cualquier construcción, y no debemos olvidar que debemos construir para el largo plazo, lo efímero y sus aledaños son sólo interesantes como experimentación. La arquitectura reflejará necesariamente estas cuestiones.
¿Cuál es papel que debe jugar el arquitecto en esta nueva etapa?
Creo que nuestro papel no es otro que el de ser un actor social que dé un valor añadido al espacio urbano o al territorio en el que actúa y un buen servicio a quien le paga. Lejos de los egocentrismos que tan mala imagen dan a nuestra profesión, nuestro quehacer es el de dar respuesta a los problemas que se nos plantean y resolver aquellos otros que nuestra capacidad nos permita descubrir. Y esto tan pragmático no está en absoluto reñido con lo que podemos entender como calidad arquitectónica, al contrario, en la medida que ésta se acerca a las necesidades de la gente, la buena arquitectura se convierte en la mejor arquitectura.
¿En qué consistió el proyecto de 108 viviendas VPT en Ardoi, Zizur Mayor (Navarra)?
Más allá de una ordenada distribución de las viviendas, todas ellas con doble orientación, el tradicional esquema de espacios de día orientados al interior de la unidad y espacios de noche en la fachada opuesta y utilizando los aseos como rótula para una comunicación circular, ha sido el trabajo sobre las posibilidades constructivas de un material, el tema que nos ha interesado desarrollar en este proyecto: Hemos querido llevar al extremo su uso intensivo para la envolvente exterior, hasta el punto de despreciar la composición, dejando que sea el uso cotidiano de las viviendas, mediante la apertura arbitraria de las contraventanas la que defina la apariencia final de los edificios.
Bandejas de aluminio estirado cubren tanto la fachada fija ventilada como las contraventanas móviles y correderas permitiendo, con sus perforaciones, un control solar, de vistas y unas condiciones de iluminación interior excelentes. Este material único hace posible la definición abstracta de unos volúmenes que en sus proporciones y posición vienen absolutamente determinados por la ordenanza urbanística.
Los límites con el espacio público, cierres de terrazas, portales, antepechos de rampas etc. lo realizamos con tablones de madera de abeto, material muy agradable al contacto y que con un uso intensivo contribuye igualmente a reforzar una imagen unitaria para los cuatro edificios construidos.
“Pienso que es la intuición arquitectónica la que formaliza el proyecto priorizando los aspectos analizados en el entorno”
¿Cuál es vuestra propuesta para la guardería de Olloki?La naturaleza del centro y su programa nos animaron a proponer un edificio decididamente interiorizado donde los niños y cuidadores puedan sentir un ambiente propio ajeno a circunstancias exteriores. Para ello incluimos dentro de unos límites geométricos bien precisos todo el programa, incluidos unos patios abiertos para juegos al aire libre. El centro dispondrá además, de un espacio exterior amplio para juegos ajardinado.
La imagen compacta exterior, definida por un cubo de 37metros de lado y 3,20 de altura, contrasta con la ligereza y transparencia que puede disfrutarse en el interior. Aquí, ordenamos el programa por franjas, alternando los espacios de uso con los patios libres y pasillos. En la franja central, y atravesando todo el edificio, disponemos los espacios libres de manera que se da lugar a la aparición de unas transparencias interiores que permiten visualizar entre sí los espacios ocupados y los vaciados. Estos últimos, por su condición de espacios exteriores, son los únicos que ponemos en relación entre sí y con el exterior por medio de superficies semitransparentes tamizadas por celosías consistentes en tubos o lamas de material plástico traslúcido. Esta disposición permitirá ampliar visualmente los patios de juegos con la zona libre exterior.
La forma del centro es tan esquemática como su funcionamiento: Un volumen único dará lugar a que desde el interior sean abarcables las diferentes zonas de una sola mirada: la transparencia interior a través de los patios de juego y la apertura a éstos de cualquier dependencia de niños y de la sala de usos múltiples así lo permite. Solamente una banda con los espacios de servicio y la administración, situada en el lado norte del edificio, quedarán al margen de esta unidad espacial.
Actualmente estáis finalizando la rehabilitación de un edificio en la calle nueva 15 de Pamplona. ¿Qué objetivo os habéis marcado?
Se trata de la rehabilitación de un edificio definido por la trama medieval del casco antiguo de Pamplona que cuenta con una anchura en torno a 2,20 metros y un fondo de 19 metros, dimensiones muy difíciles para conciliar la estricta normativa de habitabilidad. Aunque en este tipo de casos se suele recurrir a la agregación de parcelas para obtener dimensiones cómodamente habitables, por una serie de complicaciones administrativas, los propietarios quisieron indagar en las posibilidades de llevar adelante el proceso sin contar con las edificaciones colindantes.
Pudimos obtener licencia con un proyecto que distribuía dos viviendas contrapeadas gracias a unas tiradas de escalera cruzadas, pero en el proceso constructivo aparecieron unas vistas cruzadas muy sugerentes que nos llevaron a trabajar sobre una única vivienda en cinco niveles. Como es fácil comprender la única distribución posible la daba la posición de la escalera por lo que es en este espacio donde está el corazón del edificio. Un pequeño ascensor doméstico y artificios como el de un armario giratorio hacen que las posibilidades de uso sean especiales y atractivas. La obra ha consistido básicamente en la recuperación de los únicos elementos con que contaba un edifico tan exiguo: la estructura de madera y los medianiles de ladrillo con mortero de cal.
Fotografías: J. M. Cutillas / Luis Prieto
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2012